domingo, 6 de julio de 2008

From A. To N.

N, no tenés ni idea de donde estoy sentada. Diablo, sólo hace falta Marlon Brando en pie con su mano izquierda sobre mi hombro. Tenés que ver esta silla. Mi madre la compró ayer junto a un televisor. Te cuento de la silla. Una comodidad inimaginable. Te acolchona cada vértebra hasta los muslos. Coger en ella debe cómodo o bien una pija aquí, yo te cuento. Mira, creo que la palabra silla se le queda corta, debe haber alguna otra en francés que sólo los diseñadores de interiores pueden pronunciar. Seguro que también la pueden pronunciar los yupis que aconsejados por los diseñadores compraron la silla con la sugerencia de no poner plantas en las oficinas por que ahora la moda es la naturaleza muerta, el minimalismo de la esfera trasparente, la asistente gay con antejos de pasta.
N, el tele también está yupi. Aquí en esta familia nadie caga para arriba aunque la gente cree que por tener esta finca somos platudos, no saben lo que ha costado, ni cómo se compro, ni las garroteras con las que nos hemos visto. Llegan y ven a un lado el volcán, al otro el valle , la cordillera. Eso afuera. Pero cuando entran lo que los maravilla es la sala. Diablo, tu padre después de haber leído el libro que le mandé pensaría con otro acento ¨ en esta sala se acomodarían 3 familias nicas con un anafre cada una ¨ (creo que diría otra palabra y no anafre). Bueno, lo que tu padre no se imagina es que la sala es un agregado. El dueño anterior era un fiestero que tenía cansada a la doña y por eso mando a hacer ese salón para guaro y bailongo. Cuando la sala le incomodó de nuevo a la doña, él se fue 25 metros colina abajo y construyó un cajón con barra. Ahí, la única que llegó a joder fue la secretaria borracha en fiesta de empresa reclamando que su esposa era muy bonita.
En fin, el televisor no está en la sala, si lo estuviera el asombro de la visita sería mayor. Digo, no es un televisor que cuelga a lo cuadro pero es de pantalla plana. Es un Samsung negro. No te miento es como para que este en la sala. Pero no, está frente a una cama llena de mamulones. Nos acomodamos a pesar de la amenaza de que ese televisor es exclusivo para sus panderetadas. Ella se fue a comprarlo decidida a darse un lujo. Hay gente que se va a comer a un lugar chantilly otras se dan gusto con el Señor. Pero ese don no le gana a Batman. Al final terminamos apuñados con el control en la mano dando calor a una madre dormida.
Y Diablo, vos, ¿cómo andas? Contame de tus vainas. Como posdata se sabe que aquí, te espera la silla.

No hay comentarios: