miércoles, 19 de agosto de 2015

Dead Poets Society

¿ Lo Contrataría ?


La película Dead Poets Society está ambientada en una escuela preparatoria orientada a la formación  de estudiantes capaces de ser  admitidos en lo que se conoce en la cultura estadounidense como un Ivy League. La “Liga de la Hiedra” incluye universidades como Harvard, Brown, Cornell, Yale, Princeton reconocidas por su “exigencia” en la admisión y por su “excelencia” en la educación de los futuros profesionales.  En una de las escenas iniciales de la película, el director de la escuela hace alarde de estar a la cabeza de  una de las instituciones preparatorias que más envía alumnos a esta este circuito de universidades.
            Bajo este panorama  es que se nos encontramos con los protagonistas, un grupo de jóvenes de 17 años que se encuentran en el último año de su educación preparatoria y enfrentan los retos de la transición de la adolescencia a la vida adulta. Una transición así, es   tumultuosa; se asemeja a  la escena de la mudanza donde los jóvenes están en  los pasillos en lo que parecer ser un desorden. Ellos gritan, se saludan, vacilan entre sí. Las cajas de la mudanza que traen consigo cada joven contienen, figurativamente, las herramientas psíquicas de las que se ampararan para  enfrentar un revivir pulsional que los dirige hacia  una nueva etapa de la vida. En esta mudanza, unos vienen con una vos superyoica más estricta que otros, otros con el principio de realidad, otros con la necesidad de la exogamia, otros con la necesidad de búsqueda de identidad y otros vienen “dañados”.
            Dentro del grupo protagonista de estudiantes resaltan Neil Perry, Charlie, Todd Anderson, Knox Overstreet los cuales llegan de las vacaciones de verano como un grupo de amigos consolidado que a diferencia de los primerizos ya no lloran cuando se van a despedir de sus padres. Para este grupo de adolescentes la separación  de los padres, de las figuras pares primordiales, va más allá del carácter físico. La presencia y ausencia se jugará en el campo de las   de  las acciones que se toman para alejarse o mantenerse unidas a las identificaciones que los padres inculcaron y proyectaron en ellos.
                        De este grupo de jóvenes, Neil Perry destaca como líder del grupo. En el imaginario académico,  de él se espera grandes cosas y para ello se prepara con cierta ventaja a los demás al haber asistido a clases de química durante el verano.  Niel dirige la reunión improvisada en el dormitorio donde hacen mofa de los cuatro pilares de la escuela; es Niel el que investiga al profesor nuevo y el que “alborota y convence al panal” para hacer las reuniones de poetas. Además él cuenta con  sensibilidad y la capacidad  para integrar y brindar un lugar a aquellos en su círculo, como en el caso de Todd quién no desea participar de las reuniones en la cueva debido a su inseguridad para la lectura. Fue Niel el que le dio una función dentro de la dinámica que se ajusta a las características de su amigo, sino le gusta/puede leer pues que lleve la minuta. Y sobre todo Neil es el líder del grupo por que como dice Winnicott “(…) en un grupo de adolescentes, las diversas tendencias suelen estar representadas por los miembros más deñados del grupo”  y así lo demuestra Perry en su pasaje al acto en el desenlace de la trama.
            A partir de Neil se puede hacer un análisis de la relación que sostenía con sus pares, delimitando estos al grupo de amigos de la misma edad, su padre y el profesor Keating.  Con respecto a los primeros, en específico los mencionados anteriormente Knox, Charlie y Todd la relación era una que se veía permeada por algunos de los matices típicos de la adolescencia. Por ejemplo Knox Overstreet. Considero que Overstreet representaba el despertar sexual, la exogamia, el deseo fuera de ese círculo cerrado de pares en el que se encontraba. El apellido en inglés Overstreet podría simbolizar la búsqueda de algo más “al otro lado de la calle,”   Este algo más,  Knox lo logra materializar al ir asistir a una fiesta, a aventurarse en el mundo del coqueteo y finalmente al lograr conseguir una pareja del sexo apuesto.
Por otra parte, Charlie si bien es cierto también invita a pensar en los movimientos típicos de la sexualidad juvenil al exhibir un póster de una modelo o al llevar mujeres a las reuniones, pienso que este personaje nos habla más de la búsqueda de identidad.  Charlie empieza a hacer lo que le gusta como tocar el saxofón en lugar del clarinete (que fue impuesto) y los describe con una palabra muy propia  “sonoro;” además  se anima a escribir un artículo donde expone su opinión con respecto a admisión de mujeres en la escuela. Finalmente como acto de individuación,  cambia su nombre  a Nuwanda y lo reconocen como tal. La segunda individuación de este personaje culminó con una expulsión de la academia ejemplificando lo que Blos apuntó sobre este proceso en términos de carácter “La individuación implica que la persona en crecimiento asuman cada vez más responsabilidad por lo que es y por lo que hace (...)” 
            Todd Anderson y Neil Perry son compañeros de habitación. Ellos comparten el hecho de que en ambos se depositan deseos de éxito por parte de los padres en el caso de Perry,  y por parte de la tradición en el caso de Todd cuyo apellido remite a una posible comparación y expectativa de “ triunfo académico” debido al legado de su hermano.            Como se mencionó, Neil le otorga un lugar a Todd en el grupo, además es Niel quién está a su lado el día del cumple años  y  lo ayuda a liderar con los sentimientos de frustración ante el regalo inútil que sus padres insisten en darle. Como pares logran establecer relaciones de afecto para escoger  una nueva tribu, re-editarla.
  La diferencia entre Todd y Neil, o bien en general entre el grupo de pares de la misma edad y Neil, es que los otros jóvenes tienen la capacidad de simbolizar, de hacer un acting out metafórico y no un pasaje al acto en lo real.  Overstreet envía sus pulsiones parciales al partenaire, Charlie se re-significa cuando adopta un nuevo nombre y Todd escribe “Seize the Day” (vive el día), lo escribe no lo vive, no lo vuelca sobre sí. En las escenas finales, es Todd  el que  toma acción al ponerse de pie sobre el escritorio, su movimiento subjetivo no acaba con su vida psíquica a diferencia de la resolución por la que Perry optó.

  Niel Perry hace su apuesta subjetiva en el suicido. No cuenta con las herramientas psíquicas necesarias para simbolizar, hace un agüero literal en su cabeza para abrir espacio al deseo.  No es cualquier sitio el que Perry elige para morir. El elige el estudio de su padre, de ese par primordial de cual se separó de la forma más contundente. Blos hace constar que hay adolescentes que se separan con un logro que suple una tarea evolutiva. Explica que hay jóvenes que ponen una distancia real al irse  a vivir solos “convencidos de que no hay comunicación posible entre las distintas generaciones.” Niel llevó a cabo este logro de la forma más drástica.

  Como par, el padre de Neil es uno el cual limita la búsqueda de identidad de su hijo, le condena los intentos de exploración: no le permite ser el editor del periódico, lo condena a ser doctor, a materializar lo que este no puedo lograr “ Hemos hechos muchos sacrificios y no me vas a decepcionar” le dice en una ocasión . Una hipótesis podría ser que as heridas narcisistas del padre le cuestan la vida al hijo el cual ritualista su muerte poniéndose la corona del único personaje que por elección decidió interpretar.

Ahora bien, la figura del padre de Neil contrasta con la figura del profesor Keating el cual utilizado métodos poco ortodoxos de enseñanza intenta despertar la identidad, autenticidad, la búsqueda de la voz propia en sus jóvenes alumnos. El nombre Keating se  asemeja  mucho, a golpe de oído,  a la palabra en inglés “kidding”, del verbo “to kid,” vacilar. El profesor Keating hacía bromas para interactuar con sus alumnos. Por ejemplo hace mofa de la definición formal de poesía dibujando en la pizarra un remedo de gráfica, lanza preguntas al aire para luego salir con algo gracioso ¿Para qué  sirve la poesía? Para comunicar, responde uno, Keating responde ¡No… para seducir mujeres!
Una posible lectura de Keating como personaje,  podría ser que este representa esa pulsión que vuelve después de la latencia. Keating encarna el impulso energético que se necesita para los saltos psíquicos tan definitorios como lo son las formas particulares sublimar.  Lamentablemente, a Neil no le fue tan bien con esta descarga regresiva de la corriente libidinal. Tal vez y solo tal vez la estructura oblativa, la voz voraz super yoica de su padre constituía las representaciones imaginarias que hacían de escaso nudo.   Un empuje, una promesa de crecer psíquicamente era lo Knox, Todd y Charlie lograron rescatar de Keating y devolver con un sello propio al exterior. Neil no pudo con la demanda constante de ponerse en falta que hacía Keating. Talvez, Neil no sabía de chistes.
 En una de las escenas, Keating entra al aula silbando, da una vuelta y le dice a los chicos “pues bien síganme.” Los chicos se van siguiendo el silbido como si fueran detrás del flautista de Hamelín que los encanta con su melodía. Keating tiene un semblante lúdico muy marcado (no debe ser casualidad que también “kid” como sustantivo nos remite a la palabra niño). Considero que a Keating le falló la balanza. Esto se hace evidente cuando el director de la academia asume la suplencia de Keating y se da cuenta de que se saltaron del programa del curso a los poetas realistas. Los realistas, o para nuestros efectos el principio de realidad en la adolescencia, representan un componente primordial para continuar en el pasaje a la adultez. 

Entonces ¿se contrataría a Keating? Pienso que no se puede evitar la contratación, la llegada de un elemento que venga a causar disturbio en el mundo psíquico. Sí  creó que una vez que se detecta aquello que está  motorizando   un cambio, causando algo que parece un tumulto lo que se puede hacer con ese elemento es supervisarlo. A Keating le faltó supervisión. Él era nuevo también en esa academia, en ese nuevo orden. A lo mejor y le hizo falta guía para contemplar la posibilidad de aceptar de que no todos los chicos contaban con las capacidades de  seguirle  el juego.